|ETC.PE|: La Universidad Nacional de Barranca constituye la principal institución de educación superior de la provincia y atraviesa una etapa decisiva para su consolidación institucional. En los próximos meses deberá fortalecer sus órganos de gobierno y avanzar hacia la elección de sus autoridades universitarias, entre ellas rector, vicerrectores y decanos, quienes tendrán la responsabilidad de conducir la universidad con transparencia, capacidad y visión de futuro.
En este escenario, ha generado debate la difusión en redes sociales de comunicados atribuidos a un supuesto «Frente de Defensa», cuyos autores no han hecho pública su identidad ni acreditado representación institucional. Cuando se formulan cuestionamientos contra personas o instituciones, resulta fundamental que quienes los realizan asuman responsabilidad y sustenten sus afirmaciones.
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Toda persona tiene derecho a presentar observaciones, cuestionamientos o denuncias; sin embargo, estos deben canalizarse mediante los procedimientos administrativos y legales correspondientes, con argumentos y pruebas que permitan una evaluación objetiva. Los ataques personales o pronunciamientos anónimos no contribuyen al fortalecimiento institucional de la universidad.
Concurso público debe garantizar transparencia y debido proceso
Actualmente se desarrolla un concurso público orientado a completar el número de docentes principales requerido por la Ley Universitaria, condición necesaria para continuar con el proceso de institucionalización. Corresponde al Jurado Evaluador actuar con autonomía e imparcialidad, mientras que los postulantes cuentan con los mecanismos establecidos en las bases del concurso para ejercer sus derechos.
La comunidad barranquina espera que este proceso se desarrolle con transparencia y dentro del cronograma previsto, permitiendo que la Universidad Nacional de Barranca avance hacia la elección democrática de sus autoridades y consolide una gestión orientada al desarrollo académico y al beneficio de sus estudiantes.
La universidad necesita debate responsable, críticas sustentadas y propuestas de mejora. La confrontación basada en mensajes anónimos no contribuye a construir la institución que la provincia necesita.





