|ETC.PE|: La festividad de San Pedro y San Pablo continúa siendo un símbolo de fe, identidad y gratitud para las comunidades pesqueras de la provincia de Barranca. Año tras año, esta tradición reúne a cientos de personas para rendir homenaje al patrono de los pescadores y reafirmar una de las expresiones religiosas y culturales más representativas del litoral barranquino.
En las ciudades con tradición pesquera, esta festividad adquiere un significado especial. Localidades como Chimbote, el Callao, Moquegua y la provincia de Barranca, con Puerto Supe y la caleta de Puerto Chico como principales escenarios, celebran con fervor religioso a San Pedro, patrono de los pescadores.
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En la caleta de Puerto Chico, la festividad congrega cada año a pescadores, autoridades, fieles y turistas, quienes participan en una emotiva jornada de fe y tradición. Entre las actividades destacan la misa, la procesión de la imagen de San Pedro por tierra y mar, así como diversas manifestaciones culturales que rinden homenaje a quienes dedican su vida a la pesca artesanal.
Asimismo, la celebración incluye un tributo al héroe y pescador José Olaya, símbolo de valentía y patriotismo. El prócer fue ejecutado por las fuerzas del Virreinato tras negarse a revelar información sobre los patriotas durante la lucha por la independencia del Perú.
Este año, la festividad coincidió con un importante anuncio para el sector pesquero.
En el marco del Día del Pescador, el Ministerio de la Producción (PRODUCE), a través del Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (FONDEPES), inauguró el Desembarcadero Pesquero Artesanal (DPA) de Supe, una moderna infraestructura que fortalecerá la pesca artesanal, mejorará las condiciones de trabajo de los hombres y mujeres de mar y beneficiará directamente a más de 4,800 personas.
La festividad de San Pedro y San Pablo continúa siendo un símbolo de fe, identidad y gratitud para las comunidades pesqueras de la provincia de Barranca. Año tras año, esta tradición reúne a cientos de personas para rendir homenaje al patrono de los pescadores y reafirmar una costumbre que se mantiene viva de generación en generación.




