La propuesta de crear el distrito de Lauriama, dentro del actual centro urbano de Barranca, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que va mucho más allá de la campaña electoral: ¿por qué dividir un barrio del centro de la ciudad cuando existen centros poblados con territorio, servicios, identidad, dinámica económica propia y población que podría ser evaluada para una eventual distritalización? Huayto, Araya Grande y El Porvenir ya cuentan con municipalidades delegadas y una organización propia, mientras que Caral representa una oportunidad estratégica por su importancia arqueológica, turística y cultural.