|ETC.PE|: Tras la salida de Luis Ueno, quien dejó el cargo para postular al Gobierno Regional de Lima, el alcalde encargado Roberto Pozo Lomas asume una gestión corta, pero determinante para responder a las principales demandas de la población.
En este contexto, más allá de intereses políticos o personales, la prioridad debería centrarse en atender problemas urgentes que afectan directamente a los vecinos. Uno de los reclamos más recurrentes es el deterioro de las calles, una problemática que se arrastra desde la gestión anterior. Los trabajos de parchado no han sido efectivos, ya que en muchos sectores los huecos han reaparecido, evidenciando la necesidad de intervenciones más técnicas, como el recapeo integral o la rehabilitación total del asfalto en mal estado.
A ello se suman otras necesidades urgentes. Como el control de la basura, la instalación de tachos en puntos estratégicos y el ordenamiento del comercio ambulatorio.
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Cerrar estas brechas en infraestructura vial y servicios básicos es clave para recuperar la confianza ciudadana, debilitada por la falta de resultados concretos en los últimos años.
Durante su discurso, el alcalde de transición planteó tres ejes principales. Garantizar una transferencia ordenada y transparente, pensando seguramente en la siguiente gestión. Asegurar el manejo responsable de las finanzas municipales, lo que deja entrever que habría aspectos por corregir. Y promover una gestión participativa y respetuosa de la neutralidad
Sin embargo, estos principios forman parte de la administración básica de cualquier municipio y deberían funcionar casi en ‘piloto automático’. Por ello, la población espera acciones concretas más allá de los enunciados.
Si bien Pozo Lomas aseguró que ‘no le temblará la mano’ para realizar los correctivos necesarios. No precisó si impulsará investigaciones ante posibles irregularidades en la gestión saliente ni si estaría dispuesto a denunciar eventuales actos de malversación, incluso si estos involucraran a personas de su entorno político.
Reconoció públicamente su admiración por su amigo, el exalcalde Luis Ueno
Más bien, reconoció la gestión de Ueno Samanamud y señaló que dará continuidad a lo avanzado. También indicó que no priorizará gestiones ante ministerios, sino que buscará ordenar la administración con los recursos disponibles.
Cabe señalar que Roberto Pozo mantiene una estrecha relación personal y política con el exalcalde Luis Ueno, lo que genera dudas en un sector de la población sobre el rumbo de esta nueva etapa. Incluso, su presencia en algunas actividades públicas e inauguraciones como invitado ha alimentado cuestionamientos inevitables: ¿quién está realmente al mando de la gestión municipal?




